Aguaje, Productores del recurso

Principales productores
Los principales productores de aguaje en la etapa primaria, en el territorio estudiado, son los pobladores rurales. Se estima que hay 1,140 productores regulares en el territorio estudiado, además de una cantidad indeterminada de productores eventuales. En conjunto producen 4,380 T de fruta al año. En la etapa de transformación, se han identificado 21 productores de masa, que producen 324.35 T de masa al año. También hay ocho chupeterías que producen 2´791,000 chupetes al año, una heladería y tres heladeros, que producen 390,000 helados al año.

PRODUCTORES RURALES (DE COMUNIDADES O CASERÍOS)

  • Racionalidad:

    La actitud general de la población de las comunidades indígenas es positiva, con una definida aspiración al progreso. Se practican los principios de la reciprocidad y la solidaridad como base de la vida comunal, y sobre esta base se construyen formas de organización para la producción, como la minga o los grupos de solidaridad laboral y distributiva. La actitud con respecto a los recursos naturales (en este caso el aguaje), sin embargo, está conduciendo a su agotamiento, aunque se debe mencionar que esta situación es motivo de preocupación entre autoridades y parte de los comuneros. La antigua relación equilibrada de uso de los recursos naturales está desapareciendo por presión de las relaciones comerciales de las comunidades con los centros urbanos, dando paso a una actitud cortoplacista, típica de éstos últimos. No obstante, la preocupación existente indica que no está completamente perdida esa relación y que es posible recuperarla con un poco de ayuda.

    Las poblaciones ribereñas se caracterizan por un estrecho vínculo con los ecosistemas acuáticos y el desarrollo de ciclos productivos gobernados por los ciclos de creciente y vaciante de los ríos y demás cuerpos de agua (para el territorio del presente estudio, esta característica es compartida con los pueblos indígenas). Pero el poblador ribereño es por naturaleza individualista, aunque practica el principio de reciprocidad. Sus relaciones con el medio natural se basan en un conjunto de actitudes que obedecen a una lógica correspondiente a épocas en que la población no era muy numerosa, pero que en el mundo actual, con una población creciente que busca maneras de satisfacer sus necesidades básicas, desembocan en el agotamiento de los recursos. Entre estas actitudes están las creencias de que:

    1. Los recursos naturales son inagotables y por lo tanto pueden ser extraídos eliminando a los individuos sin que esto acarree ninguna consecuencia.

    2. Las actividades de extracción requieren de mucho esfuerzo, por lo que siempre se buscará la alternativa que represente el menor esfuerzo posible, aunque esto implique eliminar los individuos que se aprovechan, anulando toda la potencialidad de su producción futura.

    3. El respeto a la propiedad privada (formal o consuetudinaria) de bosques naturales es muy difuso. Se piensa que los bosques no fueron plantados por nadie, así que nadie puede mezquinarlos. Nadie puede reclamar porque se corte una palmera cualquiera, por ejemplo.

    Este fenómeno se refuerza (o tal vez se origina) por la alta movilidad de la población rural, acostumbrada a los desplazamientos de un lugar donde se han agotado los recursos disponibles, a otro donde todavía hay disponibilidad. Vale decir, no importa agotar los recursos de un lugar, porque la Amazonía es grande y siempre habrá dónde encontrar más.

    Este esquema mental está llegando a un límite, por el progresivo agotamiento de los recursos más accesibles. De eso se están dando cuenta las poblaciones rurales, sobre todo ahora que va avanzando el proceso de titulaciones y las tierras libres más accesibles (en función a su economía) son cada vez más escasas. Pero existe una inercia que es necesario romper para establecer nuevos esquemas mentales de uso conservativo de los recursos.

    Los productores rurales cortan el aguaje para cosecharlo y lo hacen así en buena medida porque así han visto que se hace siempre, porque requiere menos esfuerzo talar que subir a cosechar (lo que se traduce en menores costos), y porque si no lo hacen ellos ahora, otro lo hará en el futuro, así que “¿para qué dejarle el beneficio a otro esforzándome más ahora en subir a cosechar esta palmera que no es mía, si otro la va a talar después y va a cosechar lo mismo que yo pero con menor esfuerzo?”

    Sólo en algún sitio donde se ha roto la inercia y se ha promovido el manejo (por ejemplo, la comunidad de Parinari), asegurando primero los derechos de los manejadores sobre los recursos manejados, se ha logrado detener la destrucción del recurso (Bejarano y Piana, 2002). Pero esto ha requerido de mucha ayuda externa.

    Los productores rurales forman parte del sector informal de la economía, en el sentido de que no están registrados como contribuyentes en la SUNAT y no emiten comprobantes de pago. Esta característica es común a cualquier productor rural de la Amazonía.

     
  • Actividades

    Dado que prácticamente no se realiza manejo, las actividades comúnmente llevadas a cabo por los productores rurales son (en detalle):

    1. Los preparativos para el viaje de cosecha, que incluyen el aprovisionamiento de algunos alimentos, el acopio de herramientas y sacos, el aprestamiento de la canoa o bote (si es a motor, el combustible y lubricantes), y la coordinación con los demás miembros de la expedición.

    2. El viaje desde la comunidad o caserío hasta el aguajal.

    3. Instalación del campamento (opcional).

    4. La búsqueda de los ejemplares con fruto bueno para cosechar.

    5. La tala de los individuos (hembras), normalmente con hacha.

    6. El acopio y ensacado de los frutos caídos con la palmera.

    7. El traslado de los sacos (u otros envases) sobre las espaldas, hasta la canoa o bote o campamento.

    8. El viaje de regreso a la comunidad o caserío o punto de embarque de los frutos al mercado.

    9. La carga de los sacos a la embarcación que los trasladará al mercado (si el mismo productor los va a llevar al mercado).

    En la comunidad de Parinari, donde se realiza manejo, se ejecutan también las siguientes actividades:

    1. Elaboración del plan de manejo y gestión de su aprobación oficial para obtener la autorización de extracción.

    2. Instalación de viveros familiares.

    3. Manejo de la regeneración natural.

    4. Instalación y mantenimiento de sistemas agroforestales.

    5. Manejo de rodales naturales.

    6. Ordenamiento del recurso (parcelación).

    7. Zonificación de las áreas de manejo.

    8. Cosecha con subidores.

     
  • Ubicación

    Los productores rurales desarrollan sus actividades en un ámbito que comprende las comunidades o caseríos donde residen y los aguajales accesibles desde su lugar de residencia. Generalmente los aguajales nunca se encuentran a más de un día de viaje en canoa desde la comunidad o caserío. En algunos casos, cuando el productor cuenta con un peque peque, el ámbito de sus actividades puede ampliarse un poco más, hasta aguajales que se encuentran a no más de un día de viaje en su bote a motor.
    Todos los productores del presente estudio se ubican dentro del territorio definido en el acápite 4.4.C.

     
  • Tecnología

    La tecnología usada por los productores rurales es bastante simple. El principal componente de esta tecnología es el conocimiento de los aguajales y la habilidad del productor para determinar el grado de madurez de la fruta en los racimos de las palmeras. Las herramientas empleadas son solamente hachas y machetes (muy raramente motosierras). En pocos casos se usa escaleras o subidores, hechos estos últimos con sogas o pretinas.

     
  • Acceso a servicios

    En la etapa de la cadena en que intervienen los productores rurales no se prestan servicios de ninguna clase (excepto el transporte al mercado, que se ve más adelante). Todo el trabajo es hecho por ellos de manera independiente y con sus propios recursos. Solamente en algunos casos muy limitados reciben asesoramiento técnico de parte de organizaciones no gubernamentales para el manejo de los aguajales o de plantaciones.

    El estado se mantiene ausente en todos los aspectos productivos. Solamente se hace presente ocasionalmente para recoger información, y aún en estos casos sólo lo hace a través de terceros, que actúan como informantes seleccionados.

     
  • Organización u otros mecanismos de acción colectiva (redes sociales)

    Los productores rurales de aguaje no están organizados gremialmente. Existen algunas organizaciones de productores pero no se conoce que realicen ninguna acción relacionada con el aguaje.

    Existen formas de organización interna para la producción, enraizadas en la tradición cultural, como las descritas en el acápite referido a la racionalidad, más arriba. Estas son las mingas y los grupos de solidaridad laboral, basados en el principio de la reciprocidad y que operan en las tareas de la producción cotidiana. De estas dos, las mingas no son usadas en la producción de aguaje, pero los grupos de solidaridad laboral, conformados sobre la base de las relaciones de parentesco, de compadrazgo, de amistad, u otras, sí son de uso común.

    Los grupos de solidaridad laboral contribuyen a facilitar las labores mediante algún tipo de división del trabajo o mediante la distribución de esfuerzos para las tareas más pesadas. También contribuyen a reducir costos por economías de escala en la organización de la expedición, y a reducir riesgos, al poder contar siempre con apoyo en casos de apuros o peligros. La capacidad de maximización de beneficios de estos grupos, sin embargo, es limitada por la ley de los rendimientos decrecientes, dada la naturaleza del trabajo (la cosecha finalmente la hace uno solo), y el medio en el que éste se realiza (los aguajales no permiten el trabajo de grupos grandes).

    La toma de decisiones en los grupos de solidaridad laboral depende de la conformación del grupo y del asunto sobre el que hay que decidir. Por ejemplo, si se trata de grupos familiares, el jefe de familia es quien toma las decisiones. Si se trata de grupos de amigos, se toman por votación o se hace caso al de más experiencia, dependiendo de la importancia del asunto que se trate.

     
  • Resultados económicos

    Dado que en la actividad de extracción de aguaje prácticamente no existe una inversión separada de bienes de capital (por ejemplo, en el caso en que se usa un bote a motor, el bote no se usa exclusivamente para la extracción, sino que además se usa para otras actividades), todos los costos en que incurre el productor para la obtención del producto se consideran capital de trabajo, ya que el proceso productivo se realiza por lotes, los cuales se convierten en ingresos solamente después que los cosechadores vuelven del monte con el producto y lo venden. Este capital de trabajo se toma como la inversión del productor.

    Para fines de este estudio, se ha hecho un cálculo de los costos tipo o promedio de producción para los extractores tomando en cuenta lo siguiente:

    1. El componente más importante en las labores de cosecha es el trabajo de los extractores, el cual se ha valorizado a un costo estándar de S/. 10 por día, incluyendo la alimentación. Esto último se justifica porque los productores igual deben alimentarse extraigan o no extraigan aguaje. Además, la mayor parte de los alimentos que consumen son producidos por ellos mismos en sus chacras (por ejemplo, yuca, plátano, fariña, masato, etc.). Otros alimentos, como el pescado, se pueden obtener fácilmente en el propio lugar de cosecha. Por último, se considera que el trabajo de campo no puede durar más de uno o dos días, debido a que el aguaje comienza a malograrse pronto, por lo que no se trata de expediciones largas al monte, en las que hay que llevar obligatoriamente alimentos durables (no frescos o verdes), que generalmente deben ser comprados (arroz, azúcar, fideos, etc., que no pueden ser obtenidos de las chacras). (Cabe señalar que en los cálculos explícitos de costos que realizan los propios extractores, ellos sólo toman en cuenta los alimentos comprados (azúcar, arroz, aceite, etc.).

    2. El uso de botes, herramientas y equipo de campo se ha valorizado en S/. 1.50 diarios por extractor. Comúnmente, cada extractor lleva su propia canoa, la cual puede producir una renta de S/. 1 diario. El resto de equipo y herramientas se asume que tienen un costo de desgaste de S/. 0.50 diarios.

    3. El costo promedio de los sacos (de segunda) es de S/. 0.75 cada uno. Un extractor puede producir dos sacos diarios, por lo que el costo total de envases es de S/. 1.50 por día.

    4. Se ha incluido el costo de otros insumos que no se consumen totalmente en cada entrada al monte, pero que es necesario comprar, tales como pretinas, azúcar, pilas, fósforos, sal, etc.) Estos se han valorizado en S/. 0.50 por día y por extractor. El costo de los insumos varía según la calidad y el lugar de venta (mientras más alejado de Iquitos, más alto es el costo), por lo que se han usado datos promedios.

    Asumiendo que el extractor entra un día completo al monte para extraer dos sacos de aguaje, el costo total (no necesariamente gasto) de producción sería de S/. 13.50.

    Dado que el ingreso promedio estimado por venta de cada saco de aguaje en chacra es de S/. 7 (ver acápite 4.5.A), el ingreso total sería de S/. 14, y la utilidad que obtendría el productor sería de S/. 0.50 diarios, ó 4 % sobre su inversión, lo que se podría calificar como muy bajo, sobre todo tratándose de una actividad de pequeña escala. Si el productor realiza de todos modos la operación, a pesar de tan pobres resultados, es porque con ello está ocupando sus tiempos muertos y obteniendo liquidez que de otra manera no tendría. Es decir, está generando su propio puesto de trabajo, regularmente remunerado.

    En relación a los gastos reales, el resultado es mejor, pues el productor solamente gasta realmente S/.2, lo que da una utilidad bruta de S/. 12 diarios, que significa un rendimiento de 89 % sobre su inversión (recalcando que esta es una utilidad bruta solamente).

     
  • Riesgos

    La extracción de aguaje es una actividad de alto riesgo, debido principalmente a dos situaciones:

    1. El medio en el que se tiene que trabajar (pantanos, aguajales), es un medio en el que abundan los peligros potenciales (víboras, insectos venenosos, anguilas, caída de palos, etc.), además de ser un medio difícil, con muchos obstáculos para el desarrollo de las labores de extracción y para la circulación de los extractores y sus cargas.

    2. La tala misma de la palmera (o la subida con sogas o con escaleras) lleva aparejada el riesgo de un accidente.

    Además de los riesgos de trabajo, se presenta la incertidumbre de la producción, que no es pronosticable y que está sujeta a factores no controlables, como el clima, el ciclo de vaciantes y crecientes, etc. Este componente del riesgo se podría minimizar mediante el manejo de los aguajales o las plantaciones, pero al presente estas prácticas están muy restringidas.
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Nombre: MESIA GUERRA  GABRIELA País: Perú;  Grado: Universitario;  Profesión: Agronomía  
     
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Cadena Productiva de Aguaje y Tagua. Documento  
       
 

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